La premisa de este proyecto fue renovar la imagen de una vivienda a partir de una intervención puntual de mobiliario, conservando gran parte de las piezas existentes y transformando la percepción de los espacios hacia una estética más contemporánea, limpia y sofisticada. El objetivo no era únicamente modernizar, sino aprovechar mejor cada superficie, ordenar visualmente el ambiente y generar soluciones de almacenamiento completamente integradas a la arquitectura.
Quédate a ver el resultado.

En la sala se diseñó un mueble multifuncional a la medida que integra el área de televisión, almacenamiento para vinilos y juegos de mesa, espacio para equipos electrónicos y superficies destinadas a fotografías y objetos decorativos. Una paleta de tonos claros y maderas cálidas permitió aligerar visualmente la composición y aportar mayor sensación de amplitud. Como transición hacia el comedor, se incorporó una celosía de líneas sencillas que delimita ambos ambientes sin cerrarlos, manteniendo las visuales y la continuidad espacial.
Para el estudio, el diseño partió del escritorio existente y se desarrolló un librero a medida que ocupa estratégicamente el muro disponible. La composición combina áreas abiertas y cerradas, archivo para documentos, almacenamiento para papelería y múltiples espacios para libros y objetos personales.
El resultado es un conjunto funcional y equilibrado que reorganiza la vivienda sin saturarla: espacios más fluidos, visualmente amplios y ordenados, donde el mobiliario se convierte en parte esencial de la arquitectura.