En la colonia Roma, una vivienda de los años cincuenta dio paso a un nuevo edificio residencial concebido desde una premisa esencial: hacer mucho con poco espacio.
El proyecto se desarrolla en un terreno de dimensiones contenidas y organiza dos departamentos por nivel, cada uno con dos recámaras, baño, sala, comedor y áreas de servicio. La propuesta parte de una distribución precisa, donde cada metro cuadrado adquiere una función clara y el mobiliario diseñado a la medida se integra como parte de la arquitectura.
La iluminación y la ventilación natural articulan el proyecto. A través de aperturas estratégicas y ventilaciones cruzadas, los espacios se sienten más amplios, frescos y conectados entre sí, generando una secuencia interior fluida y serena.
Hacia la calle, la fachada retoma referencias del Art Déco para dialogar con el carácter arquitectónico de la colonia Roma. Más que reproducir un estilo, busca reinterpretar sus proporciones, ritmo y elegancia desde una expresión contemporánea.
El resultado es un edificio compacto pero generoso en su manera de habitar: espacios bien resueltos, luminosos y funcionales, donde arquitectura, mobiliario y contexto trabajan como una sola composición.
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